23 de marzo de 2011

Ríos de agua viva

Juan 7:38,39 “El que cree en mi (Jesús), como dice la Escritura de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en El”    
LECTURA BIBLICA: Juan 4:7-15
Mujer nosotras decidimos si queremos ser un desierto sin agua o una tierra con manantial de aguas, Dios nos da la libertad de escoger, si queremos estar sedientas o si nuestra vida comienza a disponerse para buscar las aguas para calmar nuestra sed.

Jesucristo es el agua que sacia nuestra sed, donde esta un agua estancada nada se mueve, tiene un olor desagradable, no hay vida, no puedes tomar de esa agua, porque lo más seguro es que esté contaminada, como en el Mar muerto, dicen que no hay vida y lo que entra vivo se muere. Nosotras tenemos que buscar a Dios para que nuestra vida sea un canal de bendición, donde fluyan los ríos de agua viva que traen vida, salvación, sanidad y perdón.
Dice la Biblia que Jesús es una fuente de agua en nuestra vida que salta para vida eterna, Jesús se refirió al Espíritu Santo cuando dijo que en nuestro interior correrían ríos de agua viva, y verdaderamente yo he sentido como fluyen los ríos desde la punta de mis pies por todo mi cuerpo hasta el último de mis cabellos. El es el que está obrando en nuestras vidas para dirigirnos por el camino que debemos de seguir, enseñarnos toda verdad y justicia, darnos paz al sentir su presencia, pero Dios quiere darnos cada día más, quiere que recibimos el Bautismo del Espíritu Santo, dones, ministerios, ya que nos da poder para ser testigos, unción para deshacer las obras de Satanás, fe para imponer las manos sobre los enfermos y que sanen, autoridad para libertar al que esta cautivo, vendar a los quebrantados de corazón, a ordenar que en lugar de espíritu angustiado, la persona tenga manto de alegría y todo esto en nombre de Jesús.
A veces nos sentimos como tierra seca, que no tenemos agua para dar, nos preguntamos como Dios nos va usar, pero Dios hace una promesa en la palabra en Isaías 44:3 “Porque yo derramare aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramare sobre tu generación y mi bendición sobre tus renuevos”
Dios se acuerda que somos polvo, por eso dice en la Biblia que “Dios visita la tierra y la riega, en gran manera la enriqueces; con el río de Dios, lleno de aguas, (Salmo 65:9)

Mujer con Visión y Poder : Cuando Dios visita tu vida y la mía nos enriquece en gran manera, en esta hora es mi oración que Dios abra en tu vida manantiales de aguas, cuyas aguas nunca falten, y que seas como el río del cual habla Ezequiel 47, que toda alma viviente que entrare en ese río “viva” y “sane”.
Alejandrina López