19 de marzo de 2011

La Oración Es Poderosa y Eficaz.


Quiero hablarle de la oración poderosa que hace que los proyectos sean fructíferos, pues sin oración y sin fe es muy difícil que sus proyectos salgan adelante y lleguen a ser realidad. ¿Le presenta usted proyectos a Dios para fracasar? No. Esa no es la motivación.
Pero a veces, resulta que sentimos que Dios oye a otros y no a nosotros y esto sucede porque ponemos los ojos en nosotros mismos, y pensamos que no tenemos los méritos para pedirle a Dios que nos responda sobre nuestros asuntos. Creemos que no somos dignos de una respuesta divina, pero al respecto, las Sagradas Escrituras nos hablan así: La Oración Es Poderosa y Eficaz.
“La oración del justo es poderosa y eficaz”. Santiago. 5:16b; es una perla que se encuentra en las Escrituras sobre la oración. Para que nuestra oración sea poderosa y eficaz, el mismo Santiago nos presenta la historia de Elías. Él no era un extraterrestre, no era un superdotado, era una persona común y corriente.
Así que este mensaje puede aplicarse perfectamente a cualquiera, pues Dios no hace acepción de personas.
El texto afirma que Elías, “era un hombre con debilidades como las de los demás” (Santiago. 5:17) y, aún así, podemos ver los milagros que Dios hizo a través de este profeta y las profecías que pronunció. Se puede pensar que Elías era un non plus ultra, de esas personas que tiene todo resuelto y nada lo inquieta, pero la Biblia afirma que era un hombre con debilidades como las nuestras.
Todos pasamos momentos de dificultades en la vida, nos equivocamos, pues no somos perfectos, estamos en un proceso en el que nadie puede decir que ya lo ha logrado y ya ha alcanzado la meta. El mismo apóstol Pablo decía: “…sin-
embargo sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mi” (Filipenses 3:12).
Es indispensable quitar los ojos de nuestras debilidades, debemos dejar ya de mirar y acariciar las limitaciones. No tolere más la melancolía, ni la tristeza, abandone las debilidades.
Ponderamos los problemas, hablamos sólo de obstáculos y hasta construimos monumentos mentales de ellos. Se practica la fe al revés, una fe negativa: “No, yo no voy a presentar ese proyecto a Dios, ¿para qué? Eso no va a prosperar”.
Elías era un hombre con debilidades como las nuestras, sin embargo, no puso sus ojos en las debilidades, los puso en Dios. Hizo algo sorprendente: “Con fervor oró que no lloviera y no llovió sobre la tierra durante tres años y medio…”, con fervor y ¿qué pasó? Efectivamente, no llovió. Santiago nos recuerda que en el pasado está Elías, pero el Dios de Elías sigue siendo y seguirá siendo el mismo.
Nos seguirá respaldando a aquellos que oremos a pesar de nuestras debilidades.
No fue fácil para Elías presentarse ante el cruel rey Acab.
Vamos al primer libro de Reyes:
“Ahora bien, Elías, el de Tisbé de Galaad fue a decirle a Acab:…”   1Reyes 17:1
Elías significa Dios es Dios. Acab era un rey israelita pagano, lleno de maldad. Aunque no lo ignoró, Elías no colocó sus ojos en este peligroso rey, por el contrario, decidió colocar su mirada en Dios, haciendo honor al significado de su nombre.
Galaad significa rocoso, similar a algunas vidas estériles, áridas, con muchas aristas. Elías  puso su mirada en Dios orando y encaró al rey Acab. Dios mandó un juicio sobre esa nación y se movió sólo a través de la oración de alguien que
quería servirle conforme a sus propósitos.
“… “Tan cierto como que vive el Señor, Dios de Israel, a quien yo sirvo,…”.
1Reyes17:1
El que vive es el Señor, usted debe saber que su Dios vive, no su debilidad. La Biblia dice que “el que se acerca a Dios debe creer que Él existe y que re-
compensa a quienes lo buscan” (Hebreos 11:6). Es el Dios de Israel, a quien servimos, es también su Dios y usted debe servirle igualmente de tiempo completo en su empresa, en su trabajo y en su casa. Le servimos a Dios en todo lugar.
“…te juro, que no habrá rocío ni lluvia en los próximos años hasta que yo lo ordene”.  1 Reyes.17:1
Usted debe saber que su Dios vive, no su debilidad.
Elías estaba consciente de sus debilidades pero él sabía que Dios no les respondía conforme a ellas sino conforme a su poder; así debemos llegar a presentar nuestros proyectos, con esa certeza.
“Algún tiempo después se secó el arroyo porque no había llovido en el país”.
1Reyes 17:7
Esta oración para impedir la lluvia fue un acto profético de Elías: Se secó el arroyo porque no había llovido en el país.
Elías le dijo a Acab, el proyecto que Dios me ha dado para desarrollar es que no llueva y no va a llover. Él no llegó dudando. En efecto, oró y, algún tiempo después porque no fue inmediatamente, la lluvia cesó. Tanto cesó la lluvia que los arroyos empezaron a secarse, aún, el arroyo donde el profeta había sido enviado por Dios a tomar agua mientras no hubiese lluvia. En este caso, oramos por los proyectos que vamos a presentar a Dios.
Seguiremos  en la Segunda Parte de Este Tema.
Que Dios te siga llenando de su paz.
John Freedy y Ruth Betancurt.